Y también en mi se alza la ola. Se hincha, arquea el lomo. Una vez más tengo conciencia de un nuevo deseo, de algo que surge en el fondo de mi, como el altivo caballo cuando el jinete pica espuelas y después lo refrena con la brida. ¿Qué enemigo percibimos ahora avanzando hacia nosotros, tú, sobre quien ahora cabalgo, mientras piafamos en este pavimento? Es la muerte. La muerte es el enemigo. Es la muerte contra la que cabalgo, lanza en ristre y melena al viento, como un hombre joven, como Percival cuando galopaba en la India. Pico espuelas. ¡Contra ti me lanzaré, entero e invicto, oh Muerte!

Las olas rompían en la playa.

Las olas. Virginia Woolf

sábado, 22 de octubre de 2011

Amarillo

Enseguida me llamó la atención la coincidencia en los comentarios sobre Félix Romeo cuando murió hace unos días. Una persona inmensa, vitalista, amante de la lectura, que conseguía que otros escribieran casi más que él mismo... Y luego la historia, tres amigos desde la infancia, uno se suicida, al cabo de varios años él consigue escribir sobre la culpa que siente sobre ese suicidio, y después, su propia muerte de un infarto. Toda la historia me ha parecido sobrecogedora, lo que me ha llevado a leer Amarillo. Un libro de pensamientos y preguntas, de recuerdos. Un homenaje. Escrito directamente, sin aspavientos. Que consigue que sientas con él la incertidumbre y el desasosiego, la falta de respuestas, la impotencia, la soledad...

3 comentarios:

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

¿Qué respuestas caben frente a la muerte de un ser querido? ¿Hay algo que llene el hueco que deja tras de sí? No lo sé, no lo creo.

Almudena dijo...

Probablemente no, la vida nos va llenando de agujeros, aunque a la vez también vamos creciendo en otras direcciones.

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

Lo terminé de leer ayer. es un libro intenso, emotivo, aparentemente honesto, aunque me parece, despuñes de haberlo pensado un poco, de alguna forma inacabado. Apunta temas que parecen fundamentales para entender la relación dentre ellos en los que después no se entra. ¿Por qué dice Romeo que se sintió aliviado tras el suicidio de su amigo? ¿Es por no asistir más a su sufrimiento? Si es así, ¿por qué los sueños en los que su amigo resucita le generan angustia?