Y también en mi se alza la ola. Se hincha, arquea el lomo. Una vez más tengo conciencia de un nuevo deseo, de algo que surge en el fondo de mi, como el altivo caballo cuando el jinete pica espuelas y después lo refrena con la brida. ¿Qué enemigo percibimos ahora avanzando hacia nosotros, tú, sobre quien ahora cabalgo, mientras piafamos en este pavimento? Es la muerte. La muerte es el enemigo. Es la muerte contra la que cabalgo, lanza en ristre y melena al viento, como un hombre joven, como Percival cuando galopaba en la India. Pico espuelas. ¡Contra ti me lanzaré, entero e invicto, oh Muerte!

Las olas rompían en la playa.

Las olas. Virginia Woolf

sábado, 10 de octubre de 2020

La desheredada. Benito Pérez Galdós

 


En el año Galdós, al final me alegro mucho de haber leído este libro que han sugerido en la mini tertulia literaria que comenzamos en el Gran Confinamiento y que hemos retomado, tranquilamente, después del verano. Digo que al final me ha gustado leerlo porque me daba bastante pereza y llegué a dejarlo una vez empezado. Lo que más me ha costado ha sido el estilo. Un estilo que, si estuviéramos hablando de cine, quizás diría que no ha aguantado bien el paso del tiempo. Un estilo que se me hace algo recargado, empalagoso, demasiado artificioso, muy teatral... Por supuesto con notas brillantes, geniales, muchas divertido y otras algo cruel. Al final, una vez conseguí superar la presencia del estilo y pude llegar a la historia, a los personajes, a la filosofía (podría decirse, más bien, moraleja) creo que ha merecido la pena. Lo que más me ha gustado de la novela ha sido el personaje de Isidora, una mujer incapaz de tomar una decisión correcta en su vida. Y ese final trágico, sin saber si vive o quien sabe.. Pero... «¿quién vive?» 

Volviendo a la tertulia, me gusta la asociación que Ana Dotras me ha hecho ver entre La Desheredada y El Quijote. Esa posible analogía entre la locura de Isidora y la del quijote, entre los «castillos» a los que se enfrentan ambos, a «Sancho» personalizado en su padrino Don José y en todos los personajes que la manipulan, engañan, la compadecen o intentan ayudarla sin éxito. El Quijote es la asignatura pendiente, desde luego.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Saul Bellow. Herzog

 


Estaba mirando la librería una mañana cualquiera durante el confinamiento, desde la mesa de trabajo. La mirada perdida iba paseándose por los libros como tantas veces en aquellos días en los que no te podías concentrar en nada. Reconozco que es una sensación que me encanta y me relaja. Muchas veces me pongo a mirar los libros de la librería sin más. Me viene a la memoria el recuerdo de estar con mi padre delante de la librería de casa para decidir qué podía leer. Nos parábamos los delante de los libros a mirar. El repasaba los libros y me iba comentando. Al final sacaba uno: "creo que este te va a gustar" me explicaba un poco y yo me iba emocionada a leer. Me paré en Herzog. Muchas veces me he parado en este libro, que en nuestra librería está al lado de El legado de Humboldt, los dos en Galaxia Gutemberg Círculo de lectores, los dos lomos juntos tan apetecibles, con el grosor perfecto de un buen libro. Una vez había intentado leer Herzog y lo dejé. No pude con el personaje. Nada más empezar me cargó muchísimo. Muchos libros los dejo sin piedad, sin embargo este me daba cierta rabia o frustración haberlo dejado. A varias personas a las que admiro su gusto literario les había gustado mucho. Entonces lo cogí y lo empecé a leer. Quizás era el momento oportuno. Me metí en el libro. Herzog más que tirria me inspiró compasión. Y ahora sí que pude disfrutar de una novela con mayúsculas. Incluso más que una novela, diría que es una historia, una vida... una persona desde sus entrañas. Difícil y lejana. Pero conmovedora.

El quinto en discordia


Robertson Davis. Trilogía Deptford. Me ha decepcionado un poco este libro que llevaba mucho tiempo con ganas de leer. La historia que narra es a veces tierna, a veces interesante y curiosa...y a veces un tostón. La verdad es que más o menos por la página 200 he empezado a estar algo cansado de las torturas mentales del protagonista. Es un autor interesante, sin embargo, y la primera novela de la trilogía termina de tal manera que realmente apetece coger la segunda... pero... no sé si mejor cambio de tercio...

Buena economía para tiempos difíciles. Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo

 


Me encantó su libro Repensar la pobreza y este no me ha decepcionado aunque no me ha sorprendido tanto. Banerjee y Duflo nos ayudan, por medio de la investigación científica y los datos, a poner un poco de objetividad a las ideas que circulan por ahí y que muchos damos por ciertas. En este sentido, son muy significativos los datos que dan, por ejemplo, sobre la inmigración o sobre los impuestos. Y me han hecho ver la importancia que, obviamente, tiene la política sobre la economía. Algunos capítulos me han parecido más redondos o contundentes, otros más cogidos por los pelos y en algún momento me ha parecido un poco buenintencionado.

Cleopatra. Alberto Angela

 

En fin, uno se pregunta por qué no lee Bestsellers y esta es la respuesta. Una historia que de por sí es apasionante, el autor considera que la tiene que dulcificar, que la tiene que escribir como si fuera una cosa que pasa aquí, hoy, entre nosotros. En fin, como si fuéramos un poco simples, creo yo y no pudiéramos imaginarnos lo que pasaba en tiempos remotos. El libro no hay por donde cogerlo. No digo que no sea cierto todo lo que cuenta y no esté bien documentado. Pero el estilo me da un alipori que me muero. Además, para arreglarlo parece más una biografía de Julio César o de Marco Antonio que de Cleopatra, de la que acabamos sabiendo tan poco como antes.

Mientras agonizo. William Faulkner

 


Faulkner no te regala nada. No te lo pone fácil. Te cuenta lo que te tiene que contar y tu tienes que atar los cabos. Con detalles concretos, precisos, escuetos, tendrás que ir construyendo tu cómo son los personajes, por qué sufren, qué relación hay entre ellos, qué pasado arrastran. Pero en cambio te hace oír el sonido de la sierra una y otra vez. Te hace sentir el peso de la carga que mueven. Te hace oler la muerte. Te dará alguna pista aquí y allá, cuando menos te lo esperas. Hay que leer atento. No vale pasar por encima. Por eso es tan grande. 

lunes, 15 de junio de 2020

El infinito en un junco. Irene Vallejo

Qué bien se pasa leyendo este libro. Qué acierto me parece haber considerado narrar el surgimiento de los libros. No es, como a veces se comenta, una historia del libro, realmente narra los comienzos. Incluso a la imprenta le dedica muy poco. Contado con frescura y seriedad. Da la impresión de conocer muy bien el terreno que pisa y además es muy entretenido, juega bien trayendo ejemplos del presente. Una delicia. Muy recomendable. Realmente apetece volver al principio una vez terminas para que todo lo que aprendes se quede fijado en la memoria.

La gran fortuna.Olivia Manning

Prometía mucho pero se queda a medias. El tema, una pareja de recién casados ingleses en Bucarest antes de estallar la Segunda Guerra Mundial, leer Impedimenta, que es un gusto siempre... pero no es gran cosa. Esta bien, pero sin más. Me gusta especialmente palpar la vida cotidiana de un grupo de personajes que coinciden casi por casualidad en este lugar, al borde de la guerra. Están bien descritos los personajes. Consigo acercarme a ellos. Está todo bien y es entretenida. Hay una película por lo visto. No la conozco. Debe estar bien. A lo mejor consigue un poco más de tensión que el libro.

domingo, 26 de abril de 2020

Las vidas de Miguel de Cervantes. Andrés Trapiello

Andrés Trapiello subtitula el libro como «Una biografía distinta». La verdad es que yo no he leído otra, así que no sé si es distinta, pero es cierto que es una biografía en la que el autor está muy presente. La forma de escribir de Trapiello es potente; se hace notar. Es este tipo de escritores cultos y algo redichos, que (creo yo) que lo sabe y le gusta. Es un estilo algo barroco. Pero a mi, que no me gusta mucho este tipo de estilo literario, tengo que decir que me ha acabado haciendo gracia. A través de su escritura me parece una persona, como digo, muy culta y, también, ingeniosa. Creo que precisamente se hace más llevadero este estilo porque es inteligente. Porque no es porque sí, sino porque aporta ideas estimulantes, interesantes. La vida de Cervantes es ajetreada y llena de misterios, y posiblemente da para una novela en sí misma, o al menos una parte de ella. Me alegro de haber leído el libro porque siempre te acerca más a la obra. Es más, creo que el capítulo que dedica al análisis de El Quijote es el que más merece la pena... y eso que podría, como el lector comenta, no leerse. 

domingo, 15 de diciembre de 2019

Juan Belmonte, matador de toros. Manuel Chaves Nogales

Ya me avisó Dolores, mi amiga, cuando me regaló este libro por mi cumpleaños que aunque no me gustaran los toros me iba a encantar. Efectivamente así ha sido. Es un clásico por lo visto que yo acabo de descubrir gracias a ella y que estoy recomendando a todo el mundo.
Muchas veces a lo largo del libro me tengo que parar a pensar si será verdad todo lo que cuenta, da lo mismo, no lo leo como un libro "de historia", no me importa del todo sí habrá exagerado Chaves Nogales en algún momento, o si algún suceso no será exactamente así, ya que disfruto de su maravillosa forma de escribir. Al principio me costó un poco, ya que es una escritura algo antigua. Literatura antigua he leído mucha, por supuesto, pero creo que hacía mucho tiempo que no leía en castellano de esta época. Un estilo español muy típico de la primera mitad del siglo XX. Que nos suena familiar pero un poco extraño ya, que me recuerda como hablaba posiblemente mi abuelo Federico, al que no sé por qué me recuerda mucho este libro.
Algunos capítulos son magistrales. Me ha impactado mucho el del miedo. No solo por la emoción de que un torero te cuente lo que es sentir miedo, es también la forma en la que lo presenta. No es ni sensacionalista, ni blandengue. Nos presenta al miedo como su compañero de faena, casi su compañero en la vida, como ese personaje imaginario pero real para el esquizofrénico, con el que habla y negocia, que tiene que intentar hacer desaparecer de su cabeza si se toma demasiadas libertades y que no debe dejar que le domine.
También es muy divertido, en otros momentos, el viaje a Panamá, donde conoce a su mujer, y donde les pasa de todo.
Escrito en primera persona, nos presenta a un personaje franco con nosotros, que se nos muestra tal cual es, entregado a contarnos sus más íntimos pensamientos, honesto y humilde. No se si Belmonte era realmente así. Me quedo con el Belmonte que Chaves Nogales ha decidido ofrecernos. Una maravilla.

Sobre los huesos de los muertos. Olga Tokarczuk

Me recomendó mucho mi madre este libro de la Premio Nobel de literatura de 2018. A mi la verdad es que no me ha gustado especialmente. Puede pensarse, y posiblemente le parecerá a la mayoría de la gente, sino no le habrían dado el Nobel, que la historia es original, que la protagonista es una excéntrica simpática, que los personajes de este pueblo son entrañables, y que la historia es intrigante, pero lo que me pasa es que no me lo creo en ningún momento. Todo me parece artificial, hecho así para que creas que es así... Me han parecido todo ocurrencias retóricas, incluso el final, que es, debo reconocer, sorprendente. Creo, siendo sincera, que ha pesado sobre mi, y sobre mi lectura, un constante cuestionamiento de si Tokarczuk era merecedora, desde mi punto de vista, de un Premio Nobel. Como me ha pasado en otras ocasiones con el Nobel de Literatura, tampoco en esta ocasión la conocía. Supongo que se lo habrán dado por otras obras, porque esta me parece que no da la talla.


domingo, 10 de noviembre de 2019

Ellos. Francine du Plessix Gray


Ellos es la historia de una familia, no una novela. Una familia singular si la comparamos con la de cualquiera de nosotros, supongo. Respecto de la mía desde luego que sí, respecto a la de otros igual no. Es quizás una historia singular desde el momento en el que la escritora así lo decide al escribir sobre ello. Bueno, en cualquier caso, la historia de ellos es la de muchas personas que tuvieron que huir de las guerras y persecuciones en la Europa de principios del siglo XX. Rusos que huyen a Francia y después a EEUU, excéntricos, glamurosos, generosos, ambiciosos.... 

La manera de contarlo es a veces algo desordenada pero es como la autora decide contárnoslo, privilegiando el relato profundo y detallado de cada personaje en detrimento de la narración cronológica. Es un relato valiente, en el que no se nos ocultan las debilidades o las miserias de sus protagonistas, muy queridos para su autora, porque ella es la hija, la única hija, aquella hija a veces molesta en la sofisticada y glamurosa vida de ellos. Una vida por la que no dejan de pasar personajes fascinantes, una élite que bien podría ser una película.

Francine du Plessix, a la que no conocía de nada, escribe con mucha elegancia y delicadeza. La historia te va envolviendo y al final sientes mucha nostalgia y cariño, principalmente hacia ella, que, sin embargo, se posiciona siempre en un curioso segundo plano que tan bien refleja el título del libro. Un título muy acertado que expresa en solo esa palabra la esencia emocional de la historia.