Y también en mi se alza la ola. Se hincha, arquea el lomo. Una vez más tengo conciencia de un nuevo deseo, de algo que surge en el fondo de mi, como el altivo caballo cuando el jinete pica espuelas y después lo refrena con la brida. ¿Qué enemigo percibimos ahora avanzando hacia nosotros, tú, sobre quien ahora cabalgo, mientras piafamos en este pavimento? Es la muerte. La muerte es el enemigo. Es la muerte contra la que cabalgo, lanza en ristre y melena al viento, como un hombre joven, como Percival cuando galopaba en la India. Pico espuelas. ¡Contra ti me lanzaré, entero e invicto, oh Muerte!

Las olas rompían en la playa.

Las olas. Virginia Woolf

martes, 4 de octubre de 2011

El perfeccionista en la cocina

Lo prometido es deuda. Este libro divertidísimo relata las peripecias de Julian Barnes con las recetas de cocina y sus imprecisiones y vaguedades. Me siento completamente identificada con él. Solo es comparable a las imprecisiones y vaguedades de las guías de montaña. Unos te dicen que utilices una cebolla "mediana" y otro que cuando veas en el camino un árbol un poco caído tomes un sendero que sale de una piedra, que nunca encuentras. En un caso solo te sale mal el plato, en el otro te pierdes, en fin...he sufrido los dos casos!

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