Y también en mi se alza la ola. Se hincha, arquea el lomo. Una vez más tengo conciencia de un nuevo deseo, de algo que surge en el fondo de mi, como el altivo caballo cuando el jinete pica espuelas y después lo refrena con la brida. ¿Qué enemigo percibimos ahora avanzando hacia nosotros, tú, sobre quien ahora cabalgo, mientras piafamos en este pavimento? Es la muerte. La muerte es el enemigo. Es la muerte contra la que cabalgo, lanza en ristre y melena al viento, como un hombre joven, como Percival cuando galopaba en la India. Pico espuelas. ¡Contra ti me lanzaré, entero e invicto, oh Muerte!

Las olas rompían en la playa.

Las olas. Virginia Woolf

viernes, 21 de octubre de 2011

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernesey

Mi amiga y compañera de lecturas y paseos Alicia me ha regalado este libro del que me había hablado mucho, y me lo he leído del tirón. Es un libro con el que se pasa un rato estupendo. Está narrado con una ironía y sentido del humor fino y elegante. Los personajes son absolutamente geniales. Aprovechando una historia original, divertida y entrañable, nos cuenta, de una manera bastante inusual, otra historia de la ocupación alemana, en este caso la de la isla de Gernsey en el canal de la Mancha. El libro está escrito de manera epistolar a pesar de lo cual, aunque uno podría pensar que será un poco pesado, es increíble como consigue crear un ambiente y una historia que te engancha desde el principio. Delicioso, sin una pizca de frivolidad.

No hay comentarios: