Y también en mi se alza la ola. Se hincha, arquea el lomo. Una vez más tengo conciencia de un nuevo deseo, de algo que surge en el fondo de mi, como el altivo caballo cuando el jinete pica espuelas y después lo refrena con la brida. ¿Qué enemigo percibimos ahora avanzando hacia nosotros, tú, sobre quien ahora cabalgo, mientras piafamos en este pavimento? Es la muerte. La muerte es el enemigo. Es la muerte contra la que cabalgo, lanza en ristre y melena al viento, como un hombre joven, como Percival cuando galopaba en la India. Pico espuelas. ¡Contra ti me lanzaré, entero e invicto, oh Muerte!

Las olas rompían en la playa.

Las olas. Virginia Woolf

jueves, 1 de abril de 2021

Las gratitudes. Delphine De Vigan

 

He leído en alguna reseña del libro que ella lo junto con Las lealtades como un díptico. Desde esa perspectiva lo he leído. De Vigane tiene una forma de escribir sencilla pero delicada. No sobran las palabras ni faltan, son las justas para expresar lo profundo de los sentimientos. ¡Es de una delicadeza! Cuando fantaseo con escribir me imagino escribiendo más o menos así. Me gustaría escribir como Proust, pero también pienso que esa forma de escribir no es ya de este mundo, en cambio la de De Vigan sí, y llega tan adentro, llega adentro pasando por encima suavemente. Trata a sus personajes con un respeto y un cariño, con una amabilidad... es deliciosamente sensible y potente.

jueves, 4 de febrero de 2021

La marcha Radetzky. Joseph Roth

 


Todos los libros que he leído sobre esta época, antes o durante la I Guerra Mundial, tienen algo de romántico y melancólico que me cautiva. Al menos lo que me llega a través de la literatura es una época de caballerosidad, pundonor, contención, desolación, silencio... y podría seguir y serían todos sentimientos con mayúsculas, profundos y grandiosos, como una pesada carga. Es como si esa época estuviera necesariamente abocada (en Europa) al desastre y todos lo intuyeran. Este libro lo refleja como pocos. También de alguna manera, hasta donde recuerdo, se parece a Los días Contados de Miklós Bánffly. La historia de este libro refleja, para mi, muy bien lo que creo que era la época, o la idea que yo tengo de ella. La manera de escribir me parece muy cansina en ocasiones. Demasiados adjetivos. Demasiadas descripciones que te sacan de la historia. Me ha costado terminarlo pero he llegado al final y me alegro. 

lunes, 1 de febrero de 2021

El caballero de Olmedo. Lope de Vega

 


Seguimos en nuestra tertulia literaria con los clásicos. Para Ana Lope es lo más grande que hay. Al nivel de Cervantes y Shakespeare. La verdad es que nos ha costado pero cuando ella nos hace ver ciertas cosas se entiende mucho mejor. Un escritor de situaciones más que de personajes. El rito de paso hacia la primera etapa adulta. Y, especialmente, sus versos. Una joya que habría que leer varias veces para entenderla bien y disfrutarla plenamente.

sábado, 30 de enero de 2021

Los europeos. Orlando Figes

 


Con Los europeos continúo la línea del tiempo que dejé con Beethoven y termino de recorrer lo que me quedaba del siglo XIX. Empieza la historia con el descubrimiento, para mi sorprendente, del famosísimo cantante de ópera español, Manuel García y su familia, para introducir al trío protagonista. La figura central del libro es Pauline, hija de Manuel García y también cantante. Pauline alcanzó una fama absolutamente extraordinaria, gran amiga de George Sand, Gounod, Fauré, a quien ayudó a impulsar su carrera, Sant Saëns... y un larga lista. Profesora de canto al final de su carrera, incluso compositora. Recorreremos con ella, con su marido, el escritor e hispanista Luois Viardot y con el amigo del matrimonio, y amante de Pauline, el escritor ruso Iván Turguénev, la historia cultural del siglo XIX. El libro nos explica cómo se produce la gran transformación de la cultura como consecuencia lógica y natural de la gran revolución industrial. Un punto de vista novedoso para mí acostumbrada a estudiar cómo el ferrocarril transforma la economía pero no cómo también transforma la manera en la que se representan y se componen las óperas pero también cómo la progresiva alfabetización de la población transforma la industria editorial, cómo se desarrollan las traducciones, cómo nace una legislación europea común para defender los derechos de autor, cómo los pintores viajan a las exposiciones universales... En fin, cómo surge la cultura en la que vivimos actualmente. Una historia apasionante que me sorprende hayamos tardado tanto en conocer. Un libro imprescindible para los amantes de la música, el arte y la literatura.

sábado, 28 de noviembre de 2020

Yerma. Federico García Lorca


Tengo que reconocer con cierto apuro que no había leído a García Lorca. Me alegra que lo hayamos elegido esta vez en este atípico y extraño club de lectura que surgió del confinamiento. Me gusta porque me fuerza a leer cosas que nunca leería motu proprio. Tenía bastantes prejuicios sobre Lorca pero a la vez curiosidad. Y debo decir que me ha parecido una obra maestra. Hemos discutido largo y tendido sobre el significado y sentido de la obra, los sentimientos de Juan y de Yerma,  la presión social, el sentido de la vida, la maternidad, el desencuentro, el amor... Es de las pocas veces que se nos va el tiempo sin hablar de otras cosas, sin irnos por las ramas... ¡Qué mala cosa los prejuicios, cuánto limitan!

viernes, 27 de noviembre de 2020

Pedro Páramo. Juan Rulfo


Estaban mis hijos leyendo Pedro Páramo y yo solo recordaba lo mucho que me había gustado cuando lo leí, más o menos a su edad, pero no me acordaba de nada, como es habitual, así que decidí leerlo de nuevo. Qué bestia. Mi amigo Leandro dice que es la mejor novela (¿relato?) de la historia... bueno, no se si es para tanto pero sí de lo mejor. Como he estado leyendo estos últimos años a Faulkner no he podido dejar de ver muchas similitudes con su forma de escribir. Rulfo, como tampoco Faulkner, te lo pone fácil. No van diciéndote éste personaje viene de aquí o de allá; a este le pasa esto o lo otro. Van soltando detalles y con eso te lo dicen todo, no hace falta más. Rulfo posiblemente juega más contigo, juega un poco al despiste, Flaulkner ni eso. Es brutal la mezcla de la dureza y sobriedad de Faulkner con la concepción de la muerte mexicana. Mucho no se puede decir del argumento sin hacer spoilers, así que mejor no contar nada.

«Cuando me senté a morir, ella me rogó que me levantara y que siguiera arrastrando la vida, como si esperara todavía algún milagro que me limpiara de culpas. Ni siquiera hice el intento: "Aquí se acaba el camino -le dije-. Ya no me quedan fuerzas para más." Y abrí la boca para que se fuera. Y se fue. Sentí cuando cayó en mis manos el hilito de sangre con que estaba amarrada a mi corazón"

sábado, 10 de octubre de 2020

La desheredada. Benito Pérez Galdós

 


En el año Galdós, al final me alegro mucho de haber leído este libro que han sugerido en la mini tertulia literaria que comenzamos en el Gran Confinamiento y que hemos retomado, tranquilamente, después del verano. Digo que al final me ha gustado leerlo porque me daba bastante pereza y llegué a dejarlo una vez empezado. Lo que más me ha costado ha sido el estilo. Un estilo que, si estuviéramos hablando de cine, quizás diría que no ha aguantado bien el paso del tiempo. Un estilo que se me hace algo recargado, empalagoso, demasiado artificioso, muy teatral... Por supuesto con notas brillantes, geniales, muchas divertido y otras algo cruel. Al final, una vez conseguí superar la presencia del estilo y pude llegar a la historia, a los personajes, a la filosofía (podría decirse, más bien, moraleja) creo que ha merecido la pena. Lo que más me ha gustado de la novela ha sido el personaje de Isidora, una mujer incapaz de tomar una decisión correcta en su vida. Y ese final trágico, sin saber si vive o quien sabe.. Pero... «¿quién vive?» 

Volviendo a la tertulia, me gusta la asociación que Ana Dotras me ha hecho ver entre La Desheredada y El Quijote. Esa posible analogía entre la locura de Isidora y la del quijote, entre los «castillos» a los que se enfrentan ambos, a «Sancho» personalizado en su padrino Don José y en todos los personajes que la manipulan, engañan, la compadecen o intentan ayudarla sin éxito. El Quijote es la asignatura pendiente, desde luego.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Herzog. Saul Bellow

 


Estaba mirando la librería una mañana cualquiera durante el confinamiento, desde la mesa de trabajo. La mirada perdida iba paseándose por los libros como tantas veces en aquellos días en los que no te podías concentrar en nada. Reconozco que es una sensación que me encanta y me relaja. Muchas veces me pongo a mirar los libros de la librería sin más. Me viene a la memoria el recuerdo de estar con mi padre delante de la librería de casa para decidir qué podía leer. Nos parábamos los delante de los libros a mirar. El repasaba los libros y me iba comentando. Al final sacaba uno: "creo que este te va a gustar" me explicaba un poco y yo me iba emocionada a leer. Me paré en Herzog. Muchas veces me he parado en este libro, que en nuestra librería está al lado de El legado de Humboldt, los dos en Galaxia Gutemberg Círculo de lectores, los dos lomos juntos tan apetecibles, con el grosor perfecto de un buen libro. Una vez había intentado leer Herzog y lo dejé. No pude con el personaje. Nada más empezar me cargó muchísimo. Muchos libros los dejo sin piedad, sin embargo este me daba cierta rabia o frustración haberlo dejado. A varias personas a las que admiro su gusto literario les había gustado mucho. Entonces lo cogí y lo empecé a leer. Quizás era el momento oportuno. Me metí en el libro. Herzog más que tirria me inspiró compasión. Y ahora sí que pude disfrutar de una novela con mayúsculas. Incluso más que una novela, diría que es una historia, una vida... una persona desde sus entrañas. Difícil y lejana. Pero conmovedora.

El quinto en discordia. Robertson Davies


Robertson Davis. Trilogía Deptford. Me ha decepcionado un poco este libro que llevaba mucho tiempo con ganas de leer. La historia que narra es a veces tierna, a veces interesante y curiosa...y a veces un tostón. La verdad es que más o menos por la página 200 he empezado a estar algo cansado de las torturas mentales del protagonista. Es un autor interesante, sin embargo, y la primera novela de la trilogía termina de tal manera que realmente apetece coger la segunda... pero... no sé si mejor cambio de tercio...

Buena economía para tiempos difíciles. Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo

 


Me encantó su libro Repensar la pobreza y este no me ha decepcionado aunque no me ha sorprendido tanto. Banerjee y Duflo nos ayudan, por medio de la investigación científica y los datos, a poner un poco de objetividad a las ideas que circulan por ahí y que muchos damos por ciertas. En este sentido, son muy significativos los datos que dan, por ejemplo, sobre la inmigración o sobre los impuestos. Y me han hecho ver la importancia que, obviamente, tiene la política sobre la economía. Algunos capítulos me han parecido más redondos o contundentes, otros más cogidos por los pelos y en algún momento me ha parecido un poco buenintencionado.

Cleopatra. Alberto Angela

 

En fin, uno se pregunta por qué no lee Bestsellers y esta es la respuesta. Una historia que de por sí es apasionante, el autor considera que la tiene que dulcificar, que la tiene que escribir como si fuera una cosa que pasa aquí, hoy, entre nosotros. En fin, como si fuéramos un poco simples, creo yo y no pudiéramos imaginarnos lo que pasaba en tiempos remotos. El libro no hay por donde cogerlo. No digo que no sea cierto todo lo que cuenta y no esté bien documentado. Pero el estilo me da un alipori que me muero. Además, para arreglarlo parece más una biografía de Julio César o de Marco Antonio que de Cleopatra, de la que acabamos sabiendo tan poco como antes.

Mientras agonizo. William Faulkner

 


Faulkner no te regala nada. No te lo pone fácil. Te cuenta lo que te tiene que contar y tu tienes que atar los cabos. Con detalles concretos, precisos, escuetos, tendrás que ir construyendo tu cómo son los personajes, por qué sufren, qué relación hay entre ellos, qué pasado arrastran. Pero en cambio te hace oír el sonido de la sierra una y otra vez. Te hace sentir el peso de la carga que mueven. Te hace oler la muerte. Te dará alguna pista aquí y allá, cuando menos te lo esperas. Hay que leer atento. No vale pasar por encima. Por eso es tan grande.